Pocas veces podemos apreciar en la ciudad de Pachuca un encuentro lleno de magia, recuerdos y síncopas musicales, y para ser sinceros, ni el propio Centro Cultural Universitario (CCU) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), que se propuso reunir el viernes 24 de agosto al periodista pionero en escribir, promover, recopilar y difundir el jazz, Antonio Malacara, para llevar acabo la presentación de su ultimo libro “Modelo para armar”, pensó que se fuera a llevar con tanta emotividad y éxito.Y es que no fue solo la promoción de un libro donde se recopila la vida de algún artista famoso. Fue la presentación de la primera biografía de un músico jazzista mexicano, de un pianista que improvisada o accidentalmente, llegó a tocar el jazz con tanta sencillez, que todos los músicos de jazz mexicanos de ayer y hoy, quisieron tocar con él. Nos referimos al maestro Juan José Calatayud.
La presentación del libro empezó un alrededor de las 7 de la tarde, y fue llevada a cabo por el periodista y melómano Julio Romano, la directora del Centro Cultural Universitario Corina Martínez, y el propio Malacara. Julio Romano comenzó la presentación dando una introducción de quién era Calatayud, de porque fue tan relevante, no solo su música, si no su vida en general.
Nos instruyó explicándonos que Juan José Calatayud en los años sesenta, vivió un viaje que cambiaría toda su vida. Él se dirigía a la ciudad de Córdoba con su trío de jazz 3.1416 en el autobús número 261 para dar un concierto, cuando un cruel impacto que tuviera el camión en la carretera, chocaría con la parte trasera de un transporte carguero, provocando que Calatayud perdiera la movilidad de sus piernas.
Explicó Julio Romano que Calatayud tenía dos
opciones después del accidente: uno, dejar de tocar el piano, ya que la inmovilidad de sus piernas no le permitirían tocar el pedal dificultándole la interpretación de muchas piezas musicales y, dos, ingeniárselas para tocar así. Y eso es una de las cosas magnificas de Calatayud, que decidió por la opción numero dos.Y así, Julio Romano nos fue introduciendo en la vida de Calatayud, y durante casi una hora nos mantuvo entretenidos con sus comparativas que hizo de este pianista mexicano con otros grandes jazzistas del mundo. Quizás la que más sorprendió fue la comparación de Calatayud con Django Reinhard, un jazzista belga que perdiera dos dedos de una mano, pero que no le impediría tocar la guitarra hasta convertiste en uno de los mejores jazzistas de la historia. Es en esta comparativa cuando Julio recuerda un frase muy importante en la vida de Calatayud, “mejor que halla perdido la inmovilidad de mis piernas y no la de mis manos”
ue la mayor finalidad del libro era presentar a un hombre sencillo, a un hombre que gustaba de la vida y de la música. Un músico con el cual uno podía equivocarse a gusto, un personaje en la historia del jazz en México que no podrá repetirse. Malacara nos invito a leer el libro, no precisamente para conocer la vida de Calatayud, más bien, para ir armando la vida de Juan José, y poco a poco irnos enamorándonos de él y de su música. Por ello es un texto para armar, un modelo para amar.Para finalizar el evento con broche de oro, se presentó Verónica Ituarte para interpretar algunos temas musicales que le hacían recordar anécdotas que vivió con el maestro Calatayud, acompañada de Lalo Méndez. Tocó el tema “Bonita” de Luís Alcaraz que alguna vez tocara con Calatayud en su disco “jazzentiste” y temas más jazzístisticos como “Misty” de Erroll Garner. Entre cada tema, tanto Verónica
como Lalo, intervenían para compartir sus experiencias que tuvieron con Juan José Calatayud, algunas de ellas fueros experiencias que vivieron en la propia ciudad de Pachuca, que causaron un poco de risas en el publico.Después de más de dos horas de a ver revivido a Calatayud en el Centro Cultural Universitario, con le pretexto de presentar el libro “Modelo para armar”. Todo el público se fue casa con un buen sabor de boca, se fue con la mejor intención de leer el libro de Malacara, se fue con el estupor de haber escuchado a Verónica en vivo, se fue con la mejor intención de escuchar y amar el jazz mexicano.

No todas las leyendas musicales que han surgido en la historia cuentan con un álbum discográfico para recordarlos, tal es el caso del primer gran ídolo del jazz “Buddy Bolden”. Un hombre que jamás conoció un estudio de grabación, que cuando pudo grabar en uno de ellos, ya no tenía las capacidades mentales para hacerlo, pero los pocos años que logro tocar en las antiguas calles de Nueva Orleáns, fue suficiente para ser recordando como el primer jazzista de la historia.
"Lucha siempre por el progreso y la reforma. Nunca toleres la injusticia o la corrupción.Lucha siempre contra los demagogos de todos los partidos políticos. Nunca dejes de sentir simpatía hacia los pobres. Dedícate siempre al bienestar público. Nunca te satisfagas solamente con imprimir las noticias. Sé siempre drásticamente independiente. Nunca tengas miedo de atacar aquello que está mal" Joseph Pulitzer, 1847 - 1911
Con contratiempos y disculpas, completamente en una soledad epitomada, me encontraba en el café literario de la XX feria universitaria del libro. No sabía si era un invitado o des invitado, pero ahí estaba. Alexis Estrada extrañado un poco por mi visita, me invito a subir al podium este 13 de agosto un poco pasadas las 7 de la noche. No había nadie en el dichosos café, solo Enrique Rivas Paniagua nos daba la bienvenida al lugar dándonos una palmada en la espalda para que no desistiéramos, al exponer el tema “para disfrutar el jazz”.

