26.10.07

Caricatujazzeando

Todos escuchamos jazz en momentos que menos imaginamos, lo percibimos inclusive, en lugares donde nunca pensamos que podríamos escucharlo. Es ahí donde comienza nuestro viaje por el mundo jazzístico del cine y la televisión, en esos dos medios que nos rodean constantemente y, que de vez en cuando nos dan breves lecciones de jazz.

Comenzaremos con una película de cine, que sin ser necesariamente un film biográfico de jazz, este género musical es indispensable para la trama de esta película. Me refiero a “Taxi Driver”, película realizada en 1976 por el director Martín Scorsesse, donde la banda sonora fue realizada por Bernard Herrmann. No se puede negar un sentimiento de tristeza mientras se escucha ese jazz de Bernard, que lo llevaría a ganar el premio Anthony Asquith en los premios Bafta a la mejor música sonora de aquel año.

Otro ejemplo claro del buen jazz cinematográfico, y que sin duda todos hemos escuchado, es el primer tema sonoro de la película “James Bond”, escrito en 1962 por Monty Norman junto con la orquesta de Jhon Barry, quienes le dieran los toques jazzísticos suficientes para convertirlo en uno de los temas sonoros más conocidos en el mundo del cine.

Grandes cómicos, sin ser necesariamente músicos, se han unido a la interpretación de temas jazzísticos en el cine, Jim Carrey por ejemplo cantó el tema “Cuban Pete” en el soundtrack de la película “The mask” que se realizara en 1994 junto con una gran banda de swing, donde también participó como actor principal. En 1970 el cómico Germán Valdés “Tin Tan” realizaría en 1970 el doblaje del gato seductor en la película “Los aristogatos”, cantando la canción “Everybody wants to be a cat” que interpretó originalmente el jazzista Phil Jarris, pero que para muchos críticos, la versión en español superaría la versión en ingles, donde Tin Tan traducía esta canción como “Todos quieren ser ya gatos jazz”.

No puede faltar uno de los temas más populares tanto en el jazz como en la televisión, nos referimos al tema de la caricatura “The Pink Panter” creado por el estadounidense Henry Mancini, quien a principios de los sesentas colaboraría para la realización del tema de esta película. Quien iba a pensar que una pantera con características de Chaplin llegaría a tener el tema más sofisticado de las caricaturas del siglo XX, quizás nadie, pero así sucedió.

Así podemos seguir mencionado una interminable lista de dibujos animados y series de televisión que no pueden negar un toque jazzístico: El show de Cosby, donde Bobby McFerrin, gran interprete de acapella, interpretó por varios años el tema de esta serie. Hanna Barbera en la mayoría de sus caricaturas como en “Don Gato y su pandilla” y “Los Picapiedra”, utilizó un a gran orquesta de swing para los temas principales. Y que podemos decir de “Los Simpsons”, que hasta cuenta con su propio personaje de jazz llamado “Encías sangrantes” que es un completo tributo a la música que naciera en Nueva Orleáns.
Dejemos de mencionar que el jazz es solo para una elite social cuando lo podemos encontrar en caricaturas actuales como “Los padrinos mágicos”, o hasta en series mexicanas para niños como “Odisea Burbujas”, donde el gran compositor Juan García Esquivel deja notar su gran capacidad orquestal. De ahora en adelante escuchemos con atención lo que hay en nuestro alrededor, porque el buen sonido muchas veces lo encontramos donde menos podemos imaginar.

7.10.07

Halla en la fuente había un Jazzísta…

Era el año de 1907, y la música buscaba nuevos horizontes para expresarse mediante la improvisación y el swing en las calles de Nueva Orleáns. Mientras, en Orizaba, Veracruz, un 6 de octubre para ser más exactos, nacía un hombre que también revolucionaría la música no solo en México, sino en todo el mundo. Francisco Gabilondo Soler, ese grillito cantor que no solo gustaba de la astronomía y de buenos cuentos, también del arte del jazz con el que tarde o temprano tendría que encontrarse y fundirse como buen músico.

Esta es una parte de la casi no se habla de Cri crí, de ese corazón jazzista que tenía y, que en muchas de sus canciones infantiles dejo plasmado. Para comenzar podríamos decir que la Canción “El negrito Bailarín” es un tema completamente jazzístico, en donde la batería y el piano no puede evitar llevar el ritmo del jazz, y la letra, es otro claro ejemplo de ello, en donde al pequeño negrito se le invita a bailar un poco tap.

Quizás no fue un gran improsador como otros músicos de su época, pero si llego a ser un gran orquestador influenciado por las grandes big bands que se escuchaban en aquellos años, ya que le fascinaba escuchar jazz en sus ratos libres, en especial a Duke Ellington.

Pero si esto no les basta para pensar que el grillo cantor también era un grillo jazzísta, pues déjenme contarles que el fue uno de los pocos músicos que por los años veinte del mismo siglo XX, pudo viajar a la ciudad de Nueva Orleáns; gracias a que su padre lo mando a esta ciudad para que aprendiera el oficio de Linotipista, profesión que no aprendió para mejor meterse a los bares donde se tocaba jazz, y aprender no solo este estilo musical, sino también a tocar muchos de los instrumentos que se usan para la improvisación como la batería y el saxofón, llegando a formar incluso su propia banda.

Y es que era inevitable que Gabilondo Soler no mezclara, como la gran mayoría de los músicos de aquellos años, el jazz con otro genero musical. Ya que son las décadas de los cuarenta y los cincuenta, donde este genero se escuchaba con más frecuencia en la radio alrededor del mundo. Y mientras el alocado de Dizzy Gillespie mezclaba el jazz con la música afro americana, o Miles Davis se adentraba en el soul y el funk, Francisco tomo una dirección hacia la música infantil, y es que aparte de ser músico, era una gran fanático de los cuentos fantásticos y de los niños, lo que llevo a fabricar temas que perdurarán para toda la eternidad, como “Di porque” o “Che araña”, “la muñeca fea” solo por mencionar algunas.

Su estancia en Nueva Orleáns, realmente no fue muy larga, pero si fue una gran influencia para crear sus más de 200 canciones infantiles y ser uno de los mejores compositores mexicanos junto con Agustín Lara, del cual también era fanático y del que tomó ese romanticismo para componer sus canciones.

Además de todo lo mencionado, podemos decir que como la mayoría de los grandes músicos, el grillito cantor fué autodidacta al aprender el piano, y tener otros oficios aparte de componer canciones, tales como alpinista, astrónomo, beisbolista, bombero, carpintero, ciclista y torero, en donde en el ultimo oficio no pudo florecer mucho debido a que no tenía el valor de matar al toro.


Muchos músicos en la actualidad han interpretado sus composiciones en un jazz más puro, pero pocos han sido los que han llevado estos proyectos a una compañía disquera. Un ejemplo es Eugenia León que en 1994 grabara un disco completo con temas de cri crí. En el estado de Veracruz la mayoría de las orquestas sinfónicas han hecho el intento, y en la ciudad de Pachuca el grupo “Might night Blues” ha llegado a ser para el centenario del nacimiento del grillo cantor otras interpretaciones, en donde se deja notar con mayor facilidad el jazz que sube y baja al compás de la canción.

Solo quiero terminar este texto con algo que quizás, no sea tan revelante o cierto, pero creo que Gabilondo Soler le compuso a los niños no solo por la magia de la radio y fantasía del cual gustaba, también porque son ellos los que sienten con mejor facilidad el jazz.

Lo cotidiano en la Danza

Mentes que Bailan, cuerpos que piensan

Dar un paso al frente y amar la danza, eso es precisamente lo que hace el grupo Madi-nei en sus coreografías, y que hicieron sin excepción el 30 de septiembre a las doce de tarde en la sala Baltasar Muñoz Lumbier. Siete cuerpos que se dispusieron a bailar con sus mentes durante una hora y reflejar con su cuerpo lo que piensan, lo que habitan, lo que viven.

En el escenario cada bailarín proyectó una manera de cómo muchas veces el cuerpo vive alejado de la mente, provocando que la vida se convierta en algo periódico, haciéndonos seres íntimamente cotidianos.

“Cotidianidades”, llamada así la obra porque fue donde este grupo encontró una nueva manera de expresar el arte en la Danza. La manera de caminar, de levantarse cada mañana, comer, entretenerse en algo, dormir, y hacerlo consecutivamente por el resto de nuestras vidas, muchas veces sin pensarlo o sin vivirlo realmente; fue ahí donde encontraron lo más artístico y reflexivo para bailar con la mente, y pensar con el cuerpo.

El grupo Madi-nei integrado por Francisco Duran, Griselda Jarrillo, Hilda León, Ana Aréchiga, Laura Muñoz, Mariana Luqueño, y Efraín Sánchez, montaron esta coreografía con música que giraba desde lo alternativo al jazz, en inclusive, a un a un rock completamente progresivo. Iniciaron con el propio silencio, sus pasos fue lo primero que pudo escucharse en el escenario, y de pronto, un tema de Beck daba inicio al ensamble. Después se escucharon temas de Radiohead, Ely Guerra, he inclusive Gotan Project, pasando de una danza tranquila a una acelerada y tensa, haciendo de cada paso en el teatro un espacio reflexivo entre el pensamiento y el cuerpo.

Este grupo encargado de promover la danza moderna, principalmente en los jóvenes, se ha presentado en las ciudades de Querétaro, Distrito Federal, Puebla y Veracruz, llegando a ganar el segundo lugar en el concurso “Duelo de titanes” realizado en el año 2006 en el Estado de Hidalgo.

26.9.07

La hora jazz se escucha en Internet

Ya también nos puedes escuchar por Internet totalmente en vivo, en cualquier parte del mundo.


Ahora si ya no hay pretexto para perderse “La hora jazz”. Y recuerda escucharnos todos los martes en punto de las 8 PM, tiempo del centro de México.

25.9.07

Lo clásico en la guitarra polifacética

Normalmente cuando se nombran temas para guitarra clásica, nos encajonamos con interpretaciones de Bach, Beethoven o música de Haydn, y optamos por no presenciar un concierto de esta magnitud por creerlos aburridos o anticuados. Pero el ensamble de guitarras integrado por Adán Escalona Téllez, Rogelio Vergara García y Marco Hernández Gómez, actuales maestros del Centro Cultural Universitario, se dieron a la tarea el 23 de septiembre en la Sala de Actos Baltasar Muñoz Lumbier, para presentar un recital de guitarra capas de agradar desde un publico critico, hasta uno novato.

El concierto empezaría con el tema “Tierra mestiza” del mexicano Gerardo Taméz, quien fundaría en 1966 a uno de los grupos más importantes en interpretar música folclórica mexicana “Los folkloristas”, para después introducirnos con un tema relevante del siglo XVIII en la música de cámara, “Menuett” de Luigi Bocheríni.

Así el concierto pasaba de un tema tradicional mexicano, a uno medieval, y a un tema popular americano. Ya que se dieron el lujo de mezclar temas de Bach con “la Sandunga” de M. Ramón, y tocar temas clásicos del rock de los años setenta como “Dust in the wind” del grupo Kansas.

Estos tres guitarristas también experimentaron con temas de Blues como “Funky blues” de B. Coger, y “Blue moon”, uno de los temas más populares de jazz escrito por Richard Rogers y Lorenz Hart en 1934, que ha sido grabado por grandes artistas internacionales como Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, Louis Amrstrong, Dizzy Gillespie, entre otros.

Más de diez temas fueron los que se interpretaron en este concierto polifónico que duraría alrededor de una hora, en donde estos tres guitarristas no tuvieron otra intención que interpretar la guitarra clásica no solo con interpretaciones de siglos anteriores, sino también, en géneros tan familiares y populares como la música mexicana o el Rock, ya que lo “clásico” existe en cualquier genero musical.

Fela Kuti y su política melódica

En el siglo XX existieron grandes personajes que cambiaron la forma de pensar de miles de personas, ejemplos claros son Matin Luther king, gran defensor sobre los Derechos civiles en Estados Unidos, logrando grades manifestaciones para que los negros tuvieran derecho a votar y a no ser discriminados. En el rock de los años setenta podemos mencionar a Jim Morrison, vocalista del grupo The doors, que se caracterizó por ser un intelectual desenfrenado, un poeta que volvió a miles de jóvenes locos por sus manera de escribir y cantar, un hombre que se dio el lujo de gritar “madre, quiero follarte” y extasiarse con las drogas y mujeres que quiso, logrando ser un icono de la juventud de aquellos años. Pero, imagínense a Luther king cantando por la igualdad de los hombres, o a Morrison postulándose a la presidencia de los Estados Unidos, creo que sería algo difícil, pero en Nigeria, en este país ubicado en el Oeste de África, existió un hombre capas de ser el Jim King nigeriano.

Fela Kuti fue capas de luchar por los derechos humanos en su país en los años setenta del siglo XX, en una época en que Nigeria vivía un conflicto entre vivir en un gobierno militar o en un gobierno federal. Y junto con su grupo musical África 70, trató de que sus pensamientos por la igualdad del hombre llegaran a través de su música. Si, el hacia música, no precisamente política, más un bien, fue caracterizada como música de protesta, ya que dentro de sus interpretaciones se quejaba, o se preguntaba por la discriminación racial.

Kuti además llevaba una vida llena de placeres, por ejemplo, tuvo 27 esposas con las que solo duraría 5 años casado, era un gran consumidor de drogas por lo que fue encarcelado en su país. Fue candidato a la presidencia apoyando un gobierno federal, fue integrante de las panteras negras en Estados Unidos y formó su propio partido político llamado “Movimiento del Pueblo”

Pero la política no fue precisamente lo que lo hizo un hombre singular, Fela Kuti impresionó al mundo con la creación de un nuevo género musical, el Afrobeat, en donde el revolucionario nigeriano mezcló la música tradicional de África con el funk y el jazz. Quizás sea uno de los pocos artistas en mezclar el jazz con menajes de protesta, y uno de los primeros músicos en grabar discos completamente improvisados, ya que lo que llegó a grabar en los estudios de grabación no era ensayado, sus temas salían de la espontaneidad y nunca tocó algún tema dos veces.

La música de Fela Kuti no es muy difícil de conseguir, pero en cambio, si es un poco difícil de entender, ya que sus temas de Kuti tienen una duración mínima de diez minutos y algunos llegan alcanzar mas de medía hora, en los que con simple oído pueden sonar repetitivos, pero que si se les presta un poco más de atención, se puede escuchar una gran orquestación de hasta ochenta músicos, en los que incluyen cantos negros e improvisaciones de saxofones, teclados y flautas, con el beat característico de su música.

Al igual que los Dj’s de la actualidad, Fela tomaba bases musicales y las repetía durante todo el tema, permitiéndole a los músicos y a él mismo, improvisar hasta que el espíritu o la orquesta aguantara. A el no le importaba vender discos, lo que realmente le interesaba era que sus cantos lograrán la igualdad entre las personas. A él le importaba dar un concierto no precisamente para llenar un escenario, sino más bien para que sus discursos políticos se escucharan más fuerte. Aun así, grabó 77 discos y actuó en el estadio de los Gigantes de New Jersey en los conciertos de Admitía Internacional, junto con Bono de U2 y Carlos Santana.

Pocos hombres son capases de crear una revolución en su país, un nuevo genero musical para el mundo, y tocar más de diez tipos instrumentos, pocos hombres tiene la oportunidad de ser tan multifacéticos como lo fue el propio Fela Kuti.

27.8.07

“Modelo para armar” más que un libro para amar el jazz mexicano

Pocas veces podemos apreciar en la ciudad de Pachuca un encuentro lleno de magia, recuerdos y síncopas musicales, y para ser sinceros, ni el propio Centro Cultural Universitario (CCU) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), que se propuso reunir el viernes 24 de agosto al periodista pionero en escribir, promover, recopilar y difundir el jazz, Antonio Malacara, para llevar acabo la presentación de su ultimo libro “Modelo para armar”, pensó que se fuera a llevar con tanta emotividad y éxito.

Y es que no fue solo la promoción de un libro donde se recopila la vida de algún artista famoso. Fue la presentación de la primera biografía de un músico jazzista mexicano, de un pianista que improvisada o accidentalmente, llegó a tocar el jazz con tanta sencillez, que todos los músicos de jazz mexicanos de ayer y hoy, quisieron tocar con él. Nos referimos al maestro Juan José Calatayud.

La presentación del libro empezó un alrededor de las 7 de la tarde, y fue llevada a cabo por el periodista y melómano Julio Romano, la directora del Centro Cultural Universitario Corina Martínez, y el propio Malacara. Julio Romano comenzó la presentación dando una introducción de quién era Calatayud, de porque fue tan relevante, no solo su música, si no su vida en general.

Nos instruyó explicándonos que Juan José Calatayud en los años sesenta, vivió un viaje que cambiaría toda su vida. Él se dirigía a la ciudad de Córdoba con su trío de jazz 3.1416 en el autobús número 261 para dar un concierto, cuando un cruel impacto que tuviera el camión en la carretera, chocaría con la parte trasera de un transporte carguero, provocando que Calatayud perdiera la movilidad de sus piernas.

Explicó Julio Romano que Calatayud tenía dos opciones después del accidente: uno, dejar de tocar el piano, ya que la inmovilidad de sus piernas no le permitirían tocar el pedal dificultándole la interpretación de muchas piezas musicales y, dos, ingeniárselas para tocar así. Y eso es una de las cosas magnificas de Calatayud, que decidió por la opción numero dos.

Y así, Julio Romano nos fue introduciendo en la vida de Calatayud, y durante casi una hora nos mantuvo entretenidos con sus comparativas que hizo de este pianista mexicano con otros grandes jazzistas del mundo. Quizás la que más sorprendió fue la comparación de Calatayud con Django Reinhard, un jazzista belga que perdiera dos dedos de una mano, pero que no le impediría tocar la guitarra hasta convertiste en uno de los mejores jazzistas de la historia. Es en esta comparativa cuando Julio recuerda un frase muy importante en la vida de Calatayud, “mejor que halla perdido la inmovilidad de mis piernas y no la de mis manos”
Después le tocaría el turno a Antonio Malacara, para agradecer no solo la invitación de presentar su libro en Pachuca, sino para gratificar la manera en la que se estaba llevando la presentación. Después explico que su libro “Modelo para Armar”, era un verdadero rompecabezas de la vida de Calatayud, que se podía leer en orden o en desorden, y que la mayor finalidad del libro era presentar a un hombre sencillo, a un hombre que gustaba de la vida y de la música. Un músico con el cual uno podía equivocarse a gusto, un personaje en la historia del jazz en México que no podrá repetirse. Malacara nos invito a leer el libro, no precisamente para conocer la vida de Calatayud, más bien, para ir armando la vida de Juan José, y poco a poco irnos enamorándonos de él y de su música. Por ello es un texto para armar, un modelo para amar.

Para finalizar el evento con broche de oro, se presentó Verónica Ituarte para interpretar algunos temas musicales que le hacían recordar anécdotas que vivió con el maestro Calatayud, acompañada de Lalo Méndez. Tocó el tema “Bonita” de Luís Alcaraz que alguna vez tocara con Calatayud en su disco “jazzentiste” y temas más jazzístisticos como “Misty” de Erroll Garner. Entre cada tema, tanto Verónica como Lalo, intervenían para compartir sus experiencias que tuvieron con Juan José Calatayud, algunas de ellas fueros experiencias que vivieron en la propia ciudad de Pachuca, que causaron un poco de risas en el publico.

Después de más de dos horas de a ver revivido a Calatayud en el Centro Cultural Universitario, con le pretexto de presentar el libro “Modelo para armar”. Todo el público se fue casa con un buen sabor de boca, se fue con la mejor intención de leer el libro de Malacara, se fue con el estupor de haber escuchado a Verónica en vivo, se fue con la mejor intención de escuchar y amar el jazz mexicano.

23.8.07

Buddy Bolden: El jazz guardado en el silencio

No todas las leyendas musicales que han surgido en la historia cuentan con un álbum discográfico para recordarlos, tal es el caso del primer gran ídolo del jazz “Buddy Bolden”. Un hombre que jamás conoció un estudio de grabación, que cuando pudo grabar en uno de ellos, ya no tenía las capacidades mentales para hacerlo, pero los pocos años que logro tocar en las antiguas calles de Nueva Orleáns, fue suficiente para ser recordando como el primer jazzista de la historia.

Buddy Bolden nació en el año de 1977. Antes de descubrir su pasión hacia la música era un simple peluquero de Misisipi. Al escuchar a los músicos que existían en aquel entonces, Buddy se animo a comprar un viejo acordeón en un mercado de chucherías.

Así se integro a la música tocando no solo el ragtime de aquellos años, también interpretaba arias de las grandes operas cantadas en la famosa French Opera de Nueva Orleáns. Pero lo sorprendente de Bolden, fue que nunca tomo una clase de música, y jamás supo leer notas musicales, simplemente escuchaba alguna melodía, y si le gustaba, lograba interpretarla con gran exactitud.

Años después descubrió que el acordeón no era su instrumento, así que decidió comprase una trompeta para seguir el ámbito musical. Con su nueva arma sonora fue capas de mezclar el famoso ragtime con el blues, incluyendo fraces de gospel con pequeñas improvisaciones. Pero no solo por eso logro tanta fama, contaron los músicos de aquella época, que cuando Bolden tocaba, era capas de reunir a todo Nueva Orleáns para escucharlo.

El clarinetista Alphonse Picou cuenta que Buddy tocaba con mucha potencia su trompeta, y que su sonido se podía comparar con el de Louis Armstrong cuando tocaba con una instalación de micrófono y altavoces.

Lamentablemente, como a muchos ídolos en la historia musical, su talento solo le duraría aproximadamente una década, ya que en 1907 Buddy comenzó su doloroso descenso. Se cuenta que aquellos años el artista empezaba a frecuentar fuertes dolores de cabeza, con los que en un desfile callejero de ese mismo año, lo hiciera enloquecer hasta perder la razón, y mucho menos le permitiría ser un pionero en la grabación de algún disco de jazz.

Como nunca supo escribir música, todas sus interpretaciones se las adueño el silencio, y solo los recuerdos lo hacen una leyenda, ni siquiera existen documentos oficiales que comprueben que este hombre halla existido. Solo existe el eco de sus notas, que inspirarían a grandes jazzistas como Duke Ellington, Bunk Jhonson y al propio Louis Armstrong. Pero desde el silencio seguirá sonando la primera corneta que volviera loco a todo el pueblo de Nueva Orleáns.

20.8.07

La hora jazz desde abajo

Ahora también podrás leer los artículos más recientes de “La hora jazz” en la pagina http://www.desdeabajo.org.mx/. Agradecemos a la Editorial de esta Web por extendernos la invitación, y lo menos que podemos hacer para agradecer el cumplido, es invitar a nuestro a público a leer esta página. "Lucha siempre por el progreso y la reforma. Nunca toleres la injusticia o la corrupción.Lucha siempre contra los demagogos de todos los partidos políticos. Nunca dejes de sentir simpatía hacia los pobres. Dedícate siempre al bienestar público. Nunca te satisfagas solamente con imprimir las noticias. Sé siempre drásticamente independiente. Nunca tengas miedo de atacar aquello que está mal" Joseph Pulitzer, 1847 - 1911

15.8.07

Un encuentro

Con contratiempos y disculpas, completamente en una soledad epitomada, me encontraba en el café literario de la XX feria universitaria del libro. No sabía si era un invitado o des invitado, pero ahí estaba. Alexis Estrada extrañado un poco por mi visita, me invito a subir al podium este 13 de agosto un poco pasadas las 7 de la noche. No había nadie en el dichosos café, solo Enrique Rivas Paniagua nos daba la bienvenida al lugar dándonos una palmada en la espalda para que no desistiéramos, al exponer el tema “para disfrutar el jazz”.

Cuando asistieron cuatro personas, a Alexis le fue lo suficiente para iniciar la sesión, y entonces el intérprete de piano comenzó hablar de jazz sin importarle quien lo escucharía.

Habló de los inicios del jazz, del famoso swing y la improvisación que existe no precisamente como regla fundamental del jazz, sino como un sentimiento que brota del propio artista y que nosotros, como admiradores de la música, debemos apreciar. Y de ahí salieron las ideas, los recuerdos. Que aunque nosotros no vivimos los principios del siglo XX si pudimos adentrarnos un poco a ellos.

Nos remontamos por ejemplo, a la famosa banda de jazz “Dixiland jazz band” esa famosa banda de blancos que se ponía al tiro con las grandes bandas de jazz de negros, el ragtime de Scott Joplin con el que Alexis se puso a tararear el tema “entertainer”.

Se analizó “Summertime” y los dos expusimos anécdotas acerca de este tema. Entre disertación y platica el café se fue llenando. Sinceramente yo estaba sorprendido de cómo el público escuchaba lo poco que en ese momento sabíamos de jazz. Ahí fue donde Alexis presumió de excelentes temas musicales de Louis Armstrong, de Ella Fitzgerald, claro, con sus respectivos desordenes, ya que por falta de apoyo técnico a veces salía una canción por otra.

Por otra parte, la hora jazz, con la poca tecnología y preparación con la que llego para el encuentro literario, improvisó con su celular y puso el tema de Naima con los New york Ska Jazz Ensemble, en donde se trato de explicar que el jazz no pierde su sabor y originalidad por mezclarte con otros géneros musicales. Por ultimo, un amigo del buen Alexis, del que sinceramente no recuerdo su nombre, y el cual estuvo en toda la sesión callado, sorprendió al final con el tema de la caricatura “Los padrinos mágicos” en la que se deja notar un jazz excelente, que a veces no lo notamos pero esta ahí en una simple caricatura.

Al final se concluyo que el jazz estaba en cualquier parte, solo hay que prestar un poco de atención a nuestro alrededor para darnos cuenta de que ahí esta, y que a todos, en algún momento del día nos puede llegar alguna sincopa musical. Por lo tanto no podemos decir que no escuchamos jazz, no podemos negar que no nos gusta el jazz, y que para sentirlo solo hay que dejarnos llevar por la música y poco a poco el jazz llegará a nosotros para poderlo disfrutar cada día más.

26.7.07

Radiohead: Radio en la cabeza de todos


Han pasado 14 años de que el grupo Radiohead sacara en 1992 su primer sencillo “Creep”, para consolidarse como la banda más importante de la última década del siglo XX. En aquella época solo los grandes conocedores de la música, algunos críticos y fanáticos del rock reconocían a Radiohead como algo más que una simple canción inadaptada, reconocían también un High and dry, un karma police y quizás su mayor obra musical, su álbum ok computer.

Ok computer desde su inicio se convirtió en un disco que revolucionaría no solo el Rock, sino muchos géneros musicales, tan inimaginables como la música clásica o el jazz, ya que introduce nuevos elementos poco comunes para aquella época, tales como toques electrónicos, melódicos y sonidos ambientales y computarizados. En 1998 ganó por desgracia un premio Grammy como mejor álbum de rock alternativo y fue nominado como mejor álbum de aquel año.

Diez años después de su creación, artistas del todo el mundo le han hecho tributo ha este disco. En la música Reggae, los Easy Star all Stars grabaron en el año 2006 el álbum completo de Radiohead, al cual se les aplaude las adaptaciones que hicieron en los temas para los instrumentos que son propios del regae, tales como las trompetas, pero aun así, es copia un tanto falta de sello propio, porque todas las notas interpretadas por los all Stars son idénticas, o casi idénticas a las que utiliza el grupo original.

Este año John Vanderslice o Vampire Weekend junto con otros grupos alternativos también hicieron un tributo al afamado computer celebrando sus diez años de existencia, titulado Stereogum presents OKX a tribute to ok computer, el cual da mucho más expectativas que el tributo de Reggae, pero sin dejar de ser un tributo más.

En la música clásica y el jazz podemos encontrar quizás, a los mayores músicos que mejor han covereado un tema de radiohead, en especial del disco ok computer, nos referimos al pianista Christopher O'Riley y a Brad Mehldau. Los dos son pianistas, el primero dedicado a la música clásica y el segundo al jazz.

Christopher interpretó a radiohead en el año 2003 y ha interpretado el tema de no surprises y let down de manera tan romántica y elegante que podría pasar como un tema de música clásica en alguna radiodifusora de este genero. Es que es solo con su piano, y con la gran influencia de Claude Debussy y Sergei Rachmaninoff , con la que logra tocar temas de Radiohead dando en las mejores críticas de la música alternativa y clásica.

Brad Mehldau, influenciado por la música de Bud Powell, Thelonious Monk y Charlie Parker, hace de los temas de Radiohead una mezcla de improvisaciones jazzisticas que hacen un tema extenso, pero no largo y aburrido, más bien explosivo y cardiaco. Paranoid Android es un ejemplo de cómo Melhldau extiende sus improvisaciones y hace de los temas del grupo británico, sus propios temas de rock alternativo al estilo del jazz, sin dejar a un lado la experimentación y la emoción deprimente que pueden causar los temas de Thom Yorke y su banda.

Por no hacer a un lado a otra agrupaciones del ambiente jazzístico que han interpretado temas de radiohead, podemos mencionar al ingles Jaime Cullum y al uruguayo Jorge Drexler que han interpretado uno de los temas más populares de radiohead, “High and dry”. The bad plus hacen covers mucho más explosivos y experimentales en los que hay una mayor mezcla entre el rock y el jazz, y los cubanos Le le de los van van que también coverean High and dry, atreviéndose a cantar la letra en español. Con los años radiohead, se convertido en un grupo consentido para interpretar sus temas para explorar nuevas experiencias musicales.

Fly Me to the Moon

Para que tengan más cosas que ver en esta pagina, ahora trataremos de traducirles algunos temas que han sido o son de su preferencia, y que además son dignos de su traducción. Para esta ocasión comenzaremos con el tema “Fly me to the moon” escrita por Bart Howard en 1954.

Este tema fue llamado alguna vez “In other Words” interpretado por vez primera por la cantante Felicia Sanders, pero con los años, se le puso el nombre de “Fly me to the moon”. El intérprete que hizo popular esta canción fue Frans Sinatra, que grabara este tema en 1964 con la colaboración del pianista Count Basie, y al año siguiente la grabaría el famoso cantante de voz dulce y fuerte, Tony Bennett.

Aquí les dejamos la letra original, así como una pequeña traducción de Guillermo Escobedo Hoyo y un servidor.


Fly me to the moon
(Bart Howard)

Fly me to the moon
And let me play among the stars
Let me see what spring is like
On Jupiter and Mars
In other words hold my hand
In other words darling kiss me

Fill my life with song
And let me sing forevermore
You are all I hope forAll I worship and adore
In other words please be true
In other words I love you

Llévame a la luna
Y déjame jugar con las estrellas
déjame ver como es la primavera
en Júpiter y Marte,
en otras palabras, toma mi mano
en otras palabras, bésame

llena mi vida con canciones
y déjame cantar por siempre,
tu eres todo lo que espero
y todo lo que adoro,
en otras palabras, que sea cierto
en otras palabras, te amo

Una fan más

Ya son más las personas que se unen por medio de esta página para expresar que son fanáticos, no precisamente de la hora jazz, sino más bien de la cultura de la música y el jazz, ella es Gaby, y escucha le gusta la música desde muy pequeña.

Gracias por
decirnos que andan por ahí.

19.7.07

Recuerdos de Calatayud

Por: Jesús Ángeles

El viernes 13 de Marzo del 2001, los pachuqueños fuimos testigos de un acontecer único, y que jamás se volverá a repetir en la historia, no solo del jazz, sino de la música en general. Ya que en esa fecha el pianista Juan José Calatayud, junto con La Orquesta Sinfónica Miguel Hidalgo, hoy mejor conocida como la sinfónica de La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH), tocaron Diálogos para Combo de jazz y Orquesta de Howard Brubeck.

Calatayud interpretó este tema por primera vez en el año de 1970, en la ciudad de México, en el Palacio de Bellas Artes junto con Fredy Marichal en la Batería, Fernando Sánchez Madrid en el Bajo y Rodolfo “Popo” Sánchez, instrumentados por si fuera poco, por La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Luís Herrera de la Fuente.

No se si en ese concierto la sinfónica halla interpretado estos diálogos de principio a fin junto con estos jazzistas, pero al menos, en el Aula Magna “Alfonso Cravioto” en CEUNI, ubicada en la ciudad de Pachuca, Juan José Calatayud junto con los músicos Manuel Ríos en el Bajo, Alejandro Luna en la batería y Alfonso Martínez en el sax Alto, interpretaron este tema de manera tan espectacular que el director invitado para ese concierto “Eduardo Álvarez “decidió dar la orden a la sinfónica para que estos músicos pudieran con toda libertad, hacer las mejores improvisaciones que esa Aula Magna halla escuchado.

Lo recuerdo bien, el programa de esa noche había empezado con el tema de la película de Superman, de John Williams, y el segundo sería esos diálogos para combo que solo los más aficionados del jazz pudieron haberlo escuchado antes.

Cando hizo su aparición el famoso pianista al escenario, fue inevitable no sorprenderse por la manera de desplazarse sobre él, los músicos le hacían espacio a su silla de ruedas, y Calatayud les agradecía con una sonrisa. El tema inicio con un pequeño Allegro, la orquesta trataba de igualarse a semejante figura que los acompañaba, pero mientras fue evolucionando el concierto, el sentimiento y la alegría con la que interpretaban, se fue contagiando con él publico. Nadie sabia lo que pasaría cuando acabaría esa fabulosa interpretación.
En un comentario sobre los dialogos para Combo de jazz y orquesta, Juan José Calatayud dice: “El vinculo entre la música sinfónica y el lenguaje de jazz queda en esta obra perfectamente establecido, ya que mientras la orquesta hace sus intervenciones en la forma usual, por medio de una partitura escrita, el cuarteto hace improvisaciones mediante la construcción armónica de los temas…”Antes de finalizar, la Sinfónica calló, y todos los que estábamos presentes, motivamos a los músicos para que no dejaran de tocar, por que no siempre el aire de la ciudad se había escuchado con tanto ritmo.

Pero todo en algún momento todo tiene que terminar, solo quedo aplaudir hasta cansarse y, esperar que alguna vez ese momento se volviera repetir, aunque en nuestros corazones sabíamos que eso jamás se podía repetir.

2 años


No hay mucho que decir, solo que nos da gusto que de ves en cuando nos den una palmada en la espalda para que sigamos adelante, una llamada telefónica, un correo electrónico. Son 2 años solo de compartir música con todos aquellos que quieran escucharla, de abrirle una pequeña puerta a todos los jazzistas de Pachuca, y a todos los que tienen algún interés sobre este genero musical.

Somos un programa pequeño comparado con otros grandes programas que hay en las diferentes estaciones en el país, pero no por eso dejamos de hacer una pequeña batalla contra la industria radiofónica comercial. Y es que solo queremos que el jazz se escuche, no más fuerte o mas duro, simplemente que se escuche.

Agradecemos a toda autoridad que esta por delante de nosotros, por creer en este proyecto durante todo este tiempo, a David Cárdenas director de Hidalgo Radio, por darnos esa oportunidad de prestarnos una hora de la frecuencia del 98.1 FM, a los operadores por soportar a veces música que mientras nosotros la disfrutamos, ellos simplemente agarran sus audífonos y escuchan en cue alguna cumbia y una rola de su gusto.

Pero también a todos los que alguna ves han escuchado el programa por el simple placer de disfrutarlo, de acordarse que cada jueves a las 8 de la noche toca escuchar la hora jazz, y no el programa de tv nocturno.

Es solo un placer de la vida, el tener un micrófono al aire y no saber quien te escucha, saber que también lo hace uno en ese instante, por la simple subjetividad de sentir que alguien quizás, te escuche, sin saber hasta donde llegaremos, sin saber donde terminara el sueño…

10.7.07

para todos aquellos que si toleran el jazz...


Summertime


El 11 de julio de 1937 dio fin la vida del compositor estadounidense George Gershwin, que le diera vida a uno de temas más conocidos en el jazz, “Summertime”. Han pasado ya 70 años de su muerte y 74 años de haber inventado este tema que fuera parte de su opera “Porgy and Bess”.

Aunque solamente colaboró en la composición musical, ya que los encargados de hacer la letra fueron su hermano Ira Gershwin y DuBose Heywars, este tema se le reconoce a él como su mejor obra maestra.

Esta canción es una de los temas más interpretados por una gran cantidad de artistas no solo del genero jazz, ya que artistas como Janis Joplin, Caetano Veloso, el grupo de rock los Zombies y Sublime, son algunos de los artitas que se unen a la larga lista de los que han interpretado esta canción.

Algunos expertos y melómanos han llegado a la conclusión que de este tema existen más de 2,600 versiones y, que a pesar de haber sido escrita en ingles, se ha interpretado en diferentes idiomas como en: catalán, portugués, francés, japonés, italiano, por mencionar algunos. Ha llegado a ser tan popular como los propios temas de “besame mucho” de Consuelo Velásquez o “Yesterday” de los Beatles.

Dentro de la audioteca de La hora jazz contamos con versiones tan espectaculares, como la del grupo mexicano B4, en donde en su disco titulado Corazón de Bronce, interpretan este tema durante más de siete minutos, haciendo un Summertime muy singular, lleno de ruidos electrónicos al ritmo de un acid jazz afrodisíaco.

Los pachuqueños no nos quedamos atrás para tocar este tema, ya que hace poco los hermanos Estrada interpretaron en un proyecto que en algún momento se llamara “Alebrije”, de manera mucho más rico y sensual, al compas de un teclado característico del jazz.

Si hay alguien que también podría llevarse las palmas al hacer su propia versión de Summertime, sería la ya mencionada Janis Joplin, que al ritmo del rock los años setenta, cantaría este tema con una gran profundidad y llena de acordes, que cualquier rockero desorientado juraría que es un tema original de esta rockera, y no un cover.

Summertime podría considerarse uno de los mejores ejemplos de porque el jazz es tan rico en sus variantes rítmicas, y como un mismo tema, pueda sonar completamente diferente en cada versión.



Agradecemos a la maestra Alicia la creación de esta calaverita, y no nos queda mas que compartirla con las personas que visitan este lugar.

Calavera al Programa “La hora jazz”

Andaba la muerte fría
Caminando, caminando
La calaca iba pensando
¿hoy a quien le daré cua?


En un taxi se subió y
Escuchó la hora jazz,
Emocionada pensó
Me llevo 3 al chas, chas
El taxista le indicó
Ala estación 98.1 te me vas,
Rápido llegó y sin decir agua va,
Al taxista le dijo descansa en paz
Y lo paso por atrás.

Corriendo se bajó
Agitada a la cabina llegó
Y con la mano cocó pas, pas, pas,
Chucho e ivan intrigados se dijeron
Ahí nos llega una fans,

Iván le abrió
Con Diana la confundió
De inmediato a pasar la invitó
Chucho la entrevistó
La may canija con ellos chacoteo
El programa ameno se oyó.

Pero ellos no sabían lo que la parca se
Traía,
Y ellos sonreían,
En la última canción
A Iván un beso le dio
Y la patita estiró

Jesús se asustó
Ya correr se echó y emocionado llegó,
Parker lo acompañó,
Por Sara, Ela y Diana pasó
Coltrain y Calatayud saltaron del ataúd
Y con Dilaila tocaron,
Mingus y Evans también se emocionaron
Y con sus grupos cargaron

La calaca diligente
Invitó a toda su gente
Y eso se puso muy caliente,
si vas al panteón oirás
a Chucho e ivan conduciendo
La Hora Jazz
Y de paso encontrarás
Disfrutando a mis papás.

17.1.07

En jazz descanse, Michael Brecker (1949-2007)



Por: J. Alfonso Valencia


Michael tenía el don de sacar las notas del pentagrama, soplarlas a través del cuerpo de su saxofón tenor y convertirlas en aves que vuelan representando eso que sólo las aves pueden representar: libertad.

Michael no fue el típico saxofonista de jazz. No le bastó ser un virtuoso del instrumento: fue más allá y entendió como nadie el lenguaje del sentimiento, de la improvisación, de la creación.

Un creador inmediato, un dios cuyo instrumento fue el saxofón tenor. Michael Brecker se movió siempre por los terrenos de la perfección. Ninguna de sus notas grabadas voló en vano de su tenor: instrumento que sólo con él ha logrado obtener el real atributo de multifacético.

Nació en 1949, en una casa donde constantemente giraba jazz en la tornamesa. Su padre, abogado y músico aficionado, instruyó a Michael y a Randy (el hermano mayor) en el buen gusto musical: los llenó de discos y antes de ingresar a la preparatoria ya habían disfrutado de los espectáculos en vivo de Miles Davis y Duke Ellington.

Pronto descubrió la magia de John(dios)Coltrane y entonces cambió el clarinete por el saxofón tenor… Antes de los veinte ya daba conciertos y era requerido en los estudios de grandes de la altura de John Lennon, Lou Reed, James Taylor, Bruce Springsteen, Frank Sinatra y Eric Clapton; con su hermano formó la banda de jazz fusión más importante e influyente de los setentas, excelentemente nombrada The Brecker Brothers.

Su nombre aparece en más de 800 grabaciones como colaborador o invitado y su carrera como solita, con poco más de una decena de producciones, se mereció 11 premios grammy.

Michael Brecker no pudo librar la batalla contra el cáncer. Su sangre estaba destinada al declive. Pasó dos años luchando contra la muerte. Dejó de tocar (los dolores en la espalda le impedían cargar la otra parte de su cuerpo, el saxo) y fue entonces cuando empezó a morir.

Nunca ha habido un saxofón tenor tan perfecto, tan colérico, tan romántico. A veces sorprendía la complejidad de sus improvisaciones cercanas al free-jazz, otras muchas, la sencillez se apoderaba de su toque y nos elevaba miles de millas con notas largas y candencias entendidas con los ángeles.

No podría recomendarles algo en específico. Hay que entender que ninguna nota salió en vano de su saxofón. Michael ha sido, hasta hoy, el principal perfeccionista del instrumento y el más reciente revolucionario de los esquemas de improvisación, además de convertirse en el único maestro de la expresión melódica. Él ha sido el saxofonista más influyente de la era post-Coltrane.

Hay miles de grabaciones con su aliento: desde sus toques en la legendaria Tenth Avenue Freeze Out de Bruce Springsteen, hasta la tremenda corretiza, con Bob Mintzer, en Invitation, grabada en vivo y conservada para la historia en el álbum The Birthday Concert, del tambien genial Jaco Pastorius; pasando por el toque mágico en la samba de Eliane Elías, el avant-garde de Steps Ahead y la emotiva, límpida versión de Naima en el tributo a Miles y Coltrane: Directions in Music, live at Massey Hall, donde, junto a Herbie Hancock, Roy Hargrove, John Patitucci y Brian Blade, demostró que el toque del otrora dios del saxo ahora le pertenece… pertenecía.

Espero que hasta ese jazz-bar abierto 24 horas (que es lo que debe ser el más allá), Michael se haya llevado la extensión de su cuerpo, su inconfundible, brillante y orgánico Selmer Mark VI: quiero alimentar la creencia de que fue enterrado con su saxofón favorito.

Ahora pues, no hay mejor tributo que disfrutar de su música, cada nota que salga de las bocinas será un aliento más para el hombre que obtuvo un corazón de dorado metal: si ustedes invierten dos saxofones y los colocan uno frente al otro, como el reflejo de un espejo, obtendrán algo parecido a un corazón, así es, estoy seguro, el corazón de Michael.

The Bad Plus en México


Este 20 de enero en el Lunario del Auditorio Nacional habrá un gran concierto, ya que se presentará el grupo de jazz The Bad Plus conformado por Ethan Iverson en el piano, Reid Anderson en el contrabajo y David King en la batería.

Este grupo que surgió a principios de este nuevo milenio en los Estados Unidos, inicio tocando en club y bares de Free jazz, mezclando el jazz con un rock evolutivo y quizás un poco difícil de entender para quienes prefieren el jazz clásico. The Bad Plus ha transformado piezas musicales del grupo Nirvana, ABBA, Radiohead y muchos otros en jazz, de manera tan exitosa que sus versiones como “Smell like teen spirit” o Karma police, podrían ser unos verdaderos tributos para estas bandas rockeras.

También cuentan con otros temas que son dignos de escucharse y que si gustas del free jazz y del jazz un poco más experimental pueden fascinarte temas como “hart of glass” o “boo wah”.

Bad Plus promete para este concierto en México traer un jazz mucho más renovado, mucho más improvisado, y se comprometen a dejar a los espectadores fascinados con sus nuevos conceptos jazzísticos.

Sino saben o no han escuchado aun a este grupo neoyorkino, compren un disco de ellos, nosotros les recomendamos “These are The Vistas”, o pueden escucharlos por 98.1 FM en Pachuca Hidalgo. No se pierdan este gran concierto, y si van, pues inviten.

Lutos que saben a Coltrane



Este inicio de año 2007, el jazz sufrió dos perdidas de suma importancia. El 14 de enero murió el saxofonista Michael Brecker debido a una leucemia que padecía desde meses atrás. Brecker, que iniciara como saxofonista en la ciudad de Filadelfia, siempre fue inspirado por el maestro John Coltrane, tratando de imitar en cada nota musical que él emitía.


En vida llegó a tocar con grandes figuras del jazz, como Frank Sinatra Chick Corea, Quincy Jones, Joni Mitchell, , Bruce Springsteen y Frank Zappa, pero a pesar de que fueron muchos años con los que tocara en grandes escenarios y con grandes figuras musicales, fue y hasta 1987 cuando pudo grabar su primer disco como solista.


Todavía, en el 2003 llegó a grabar su último disco “Wide Angles” el cual le hizo ganar dos de los once premios Grammys que recibió a lo largo de su carrera.
Pero ahí no acaba el luto en este inicio del año, ya que el 15 de enero, un día después de la perdida de Michael Brecker, la compositora, arpista y pianista Alice Coltrane, curiosamente esposa de John Coltrane, murió en los Ángeles California a causa de un problema respiratorio.
Alice, que cambiara su nombre por el de Turiyasangitananda comenzó tocando en bodas y entierros y años más tarde, se unió con Bud Powell, para fusionar la música clásica con el Jazz.
Después de mudarse a Nueva York conoció a John Coltrane, que le enseñaría a tocar el Arpa, y con el cual se casaría.


Después de la muerte de Coltrane, ella se dedico a difundir la música de su marido, llego a grabar varios discos tocando el Arpa, y a educar artísticamente a sus hijos, formándolos también como músicos de jazz.
Sin duda son golpes difíciles para el jazz, y que sin duda dejan un hueco musical muy importante, un vacío que será un reto muy grande para los artistas que quieren destacar en el mundo de jazz.

11.1.07

Magos Herrera en el lunario



Este 26 de enero del 2007 Magos Herrera se presentará en el Lunario del Auditorio Nacional a las 8 de la noche, y junto con el será el segundo de sus conciertos que presentará en este año. Primeramente se presentará el 20 de enero en el Gerald W. lynch Theater de New york y de ahí los mexicanos tendremos la oportunidad de presenciar un concierto de jazz lleno de magia y calidad con la magnifica voz de Magos Herrera.

Actualmente Magos se escucha en muchas partes del mundo, como México, España, EUA, Brasil y Japón llegándola a considerar una de las voces de vanguardia en nuestro País.

Hay temas muy espectaculares de ella, como todo puede inspirar, tema de su último disco, en donde se expresa el gran talento de ella y de los músicos que la acompañan. Cabe resaltar que aunque los discos de magos Herrera son un poco caros, van a poder tener la seguridad de que comprarán un disco de calidad hablando desde el material musical hasta la fotografía y el diseño del CD.

Para aquellos que toquen jazz, o que sepan de acordes musicales el disco “Todo puede inspirar” trae incluido los acordes para interpretar sus temas de la misma manera que ella, solo que tendrán que saber un poco más de Guitarra fácil, o tablaturas para leer e interpretar en algún instrumento la música de esta artista.

3.1.07

En el principio era el jazz


Por: Julio Romano
Hay, después de todo (o de casi todo), al final de la semana, una sensación de que algo muere. Una breve noción de que algo acaba y, por tanto, algo nuevo empieza. El viernes no comienza la agonía de la semana. El viernes es la muerte y el sábado y el domingo el duelo; el viernes el ocaso, y el fin de semana la noche. Es en el jueves, y más especialmente en la noche del jueves, cuando la semana empieza a morir, a desvanecerse, a desprenderse de sí misma como el día se desprende del sol conforme éste va descendiendo en el horizonte.

Y de esas pequeñas muertes está repleta la vida y no nos damos cuenta de ello. A cada paso que damos un segundo muere detrás de nosotros, una flor se marchita, un reloj se detiene, un pájaro deja de volar mientras saludamos gente, hacemos planes, tomamos decisiones, cosas que muchas veces también acaban con algo, al menos con un estado de las cosas, que siempre mutan en apariencia impredeciblemente, pero una vez transmutadas podemos ver que lógicamente las cosas tuvieron que haberse sucedido de la manera en que lo hicieron.

Justamente lo mismo ocurre en el jazz, y al hablar de jazz es imposible no pensar en la muerte, en los lentos suicidios de Charlie Parker, de John Coltrane, de Billie Holiday o de Bill Evans, en la música extrapolada de Thelonious Monk, de Coleman Hawkins, de Charles Mingus, de Dizzy Gillespie, de Miles Davis, en la leyenda de Boris Vian, en la entrega de Sara Vaughan, Bix Beiderbecke, Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, en la longevidad de Benny Carter, Maynard Ferguson y Elvin Jones, en la majestuosidad de Duke Ellington y Count Basie, en la cursilería de Erroll Garner, Nat King Cole, Art Tatum y Stanley Turrentine, en el ímpetu de Art Blakey, Max Roach y Gene Krupa, y en la resistencia al tiempo de Dave Brubeck, Ron Carter, McCoy Tyner, Claude Bolling y Oscar Peterson y las transfiguraciones de Keith Jarrett, Chick Corea, Herbie Hancock, Jacques Loussier, Jack DeJohnette y Erik Truffaz.

También en el jazz algo muere continuamente, muere la melodía original que dio pie a las improvisaciones de que se nutre el mundo y no solamente la música. Bach y Mozart y Beethoven también improvisaban y eso era jazz, pero no tenemos registro de lo que hacían ellos ante el teclado: sólo de lo que dejaron escrito. Y el jazz no se escribe. El jazz nace con la muerte de lo escrito, cuando, al menos por una semicorchea, la partitura se desgarra y la música es ya otra, es algo que antes de eso no existía y que después de eso no existirá más, es una idea fugaz que expulsa el músico por la boca y por los dedos, una idea que no se concibe, simplemente se ejecuta sin previo aviso y sin planes y sin ensayos. Hay grabaciones, claro, podemos perfectamente en la noche poner A kind of blue o Theory of Art o You must believe in spring o A love supreme, pero no es lo mismo, no es tener a Bird ahí enfrente desgañitándose ante el saxo o a Miles concibiendo al Universo con su trompeta, un Universo que habría de ampliar Coltrane; no es ver a Bill Evans prolongando su vida hasta lo imposible ni a Horace Silver o a Bix escribiendo los primeros capítulos de la historia. El disco es lo mismo una y otra vez, es un fragmento ridículamente pequeño de toda la producción de Dizzy o de Thelonious. Es lo que se pudo recuperar. Lo que no fue capturado por ningún micrófono en las presentaciones de cada fin de semana, en las jam sessions que se improvisaban como el jazz mismo, en la intimidad del músico que explora en soledad a su instrumento y a su propia persona, dos entes ya inconfundibles e inseparables... eso aún se escucha; en algún lado del infinito Universo, infinito como el jazz, resuenan esas notas que muy posiblemente estén perdidas para nosotros, para siempre, o al menos por ahora, mientras estemos en este planeta. Después ya habrá tiempo de buscarla y dejarnos llevar por ella hasta sus mismos orígenes, cuando esos sonidos, dispersos aún, pululantes, no estaban configurados como música y viajaban libremente esperando encontrarse y poder ser escuchados, y para eso tuvieron que pasar millones de años, desde el inicio del tiempo, hasta que una reacción en algún rincón olvidado de la nada produjera la vida, sin previo aviso y sin planes y sin ensayos. Y esa reacción que en el principio dio origen a todo, era el jazz.

Y si bien ahora casi todo lo que tenemos de esa gran explosión de jazz es una mínima parte de todo él, no es para nada despreciable. Es el legado que el jazz mismo decidió dejarnos para hacernos saber que hay mucho más que se llevó consigo para que nosotros, algún día (si es que para entonces el tiempo aún se cuenta por días), lo encontremos. Pero si bien el disco es cíclicamente predecible (a pesar de que cada vez que se lo escucha se descubre algo nuevo, como en toda la música), lo que se opone a uno de los pilares del jazz, que es justamente lo impredecible de la siguiente nota (cuando uno sabe que es Summertime pero no sabe si reconocerá las tres notas de Summertime), hay formas bajo las cuales el jazz sigue siendo un misterio.
Por un lado están los grupos de jazz que se siguen presentando en todos lados, como añorando un tiempo que se niega a morir por completo. También las naturales evoluciones y los nuevos caminos que ha seguido una música que no se hizo para estancarse, desde su separación del ragtime (una forma a la cual se acercó incluso Igor Stravinsky) y de las big bands hasta su fusión consigo mismo y con formas musicales que en principio parecían ajenas a él, pero que no lo son. Las ideas que nosotros mismos tenemos sobre cómo se pudo haber escuchado tal o cual pieza o episodio si en vez de esto hubieran hecho aquello. Y la radio.
Hay, para el escucha, en la programación de la radio algo de esa incertidumbre que hay también en el jazzista que no sabe cómo continuar o, en algunos casos (como Keith Jarrett) cómo empezar. Más que la improvisación interviene, de cierta forma, lo aleatorio, si lo que sigue será bebop o cool o free jazz o fusion o swing, si Red Garland o Gato Barbieri o Lionel Hampton o el Modern Jazz Quartet o Patricia Barber, si Nina Simone o Benny Goodman o Eliane Elias o Eugenio Toussaint, si Gonzalo Rubalcaba o Stan Getz o Béla Fleck o Jaco Pastorius o Diana Krall. Y el jueves en la noche, cuando empieza a morir lo reconocible, la melodía, y con ello la semana, el jazz surge desde una de las profundidades de la radio como puede surgir de muchas otras. Es cuestión también de azares y decisiones, ideas que se ejecutan sin ser concebidas, dar en la noche con síncopas y ritmos superpuestos e improvisaciones y una polifonía impensada que se quedaron capturados con un poco de tiempo en un disco que gira y gira y gira y contiene en su prodigioso proceso de reproducción de sonidos esa esencia del principio de las cosas que es desencadenado por una muerte, por el fin de algo. Incluso antes del principio del Universo, antes del jazz, tuvo que haber algo que le diera origen.
¿Qué es eso que hubo antes del principio? Quizá también era jazz, y quizá era el final de todo.

James Brown said: I feel good, aun muerto


“Lo que me conviene es desaparecer, llamando la atención lo menos posible”
James brown


¿Qué es lo peor que nos podría pasar en un fin de año? No recibir aguinaldo o algún regalo, que tu pareja te deje, perder a tu mascota, que se queme tu prenda favorita o perder algún familiar. Tal fue el caso para el Funk y el soul en la navidad del 2006, ya que en pleno 25 de diciembre en la ciudad de Atlanta moría a los 73 años de edad el padrino del soul, James Brown.

Brown nació un 3 de mayo de 1933, y proviniendo de una familia pobre desde muy adolescente tubo que empezar a trabajar, limpiaba zapatos y hasta llego a dedicarse a robar auto partes en las calles por el cual, tubo que esta en la cárcel alrededor de tres años.

A la edad de 20 años ingresa a un grupo de gospel llamado “The Starlighters” con el que grabó el tema “please, please, please”. Para 1958 se da a conocer ya como james brown con el tema try me.

Por los que dicen que no lo conocen, déjenme decirles que el tiene temas tan espectaculares como “I feel good” quizas el tema más conocido de él, o “living in America” que grabra en los años ochenta para la película Rocky IV.

A James lo llegaron a admirar artistas de talla internacional, tales como Michael Jackson, El introvertido David Bowie, o Mik jagger, siendo el propio un músico de inspiración para ellos.

3.12.06

Coyoacán despierta el jazz mexicano


Durante el 1 al 17 del mes de diciembre del 2006, en Coyoacán han preparado durante todos los viernes y sábados, a las 7 de la noche, el “Festival Coyoacán en Diciembre está de Jazz” con el objetivo de fomentar el trabajo jazzístico que se hace en nuestro país.
En este festival participan desde una big band de 12 miembros hasta quintetos, cuartetos y dúos, entre los que destacan los grupos Tlaxcaltecatl Latin Jazz, Grupo Críketh y el Cuarteto de Alejandro Campos.
Así que aprovechen esta oportunidad que esta delegación chilanga nos brinda, no solo para disfrutar del jazz en esta temporada, sino también para darse una vueltesita por el distrito federal y disfrutar de sus grandes escenarios, en especial de los de Coyoacán, como la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, Centro Cultural Benemérito de las Américas y el Foro Cultural Coyoacanense Hugo Argüelles.
Y si aun no te convences, pues ahí te va la mejor noticia, las entradas son completamente gratuitas, así que no hay pretexto para no asistir.

Arriba la mujer chihuahueña


El 6 de diciembre del 2006 las mujeres que laboran en la Universidad de Chihuahua, se pusieron las pilas para organizar un festival de jazz en el donde el único requisito para asistir es llevar un juegue para darlos en la navidad a los niños que los necesitan en esta temporada.

La actividad coordinada por la presidenta del comité de Damas Voluntarias, la señora Flora Gonzáles de Chávez se le ocurrió esta agradable idea de juntar el voluntariado y la buena vibra navideña con el jazz.

Esta universidad debe estar orgullosa por apoyar este tipo de proyectos, en los que por medio de la cultura y de la música, la gente pueda darle una sonrisa a un niño, y al mismo tiempo disfrutar de un jazz completamente en vivo, sin importar la importancia de los músicos que se presenten.

No es por ser grilleros, pero a ver cuando se anima alguna universidad de mi ciudad, mi querida Pachuca, a organizar un evento con estas intenciones, en el que no importe la magnitud, sino el éxito del evento.

1.12.06

Adiós Anita O’Day


Así de pronto, en el penúltimo jueves del mes de noviembre del 2006, Anita Belle Colton mejor conocida en el medio artístico como Anita O’Day, dejo este mundo para dejarnos como consuelo, su voz grabada en los viejos discos de acetato.
Esta mujer, que naciera un 11 de octubre de 1976 en Chicago, llegó a convertirse en una de las voces más importantes del mundo jazzístico, pero su camino no fue fácil.
Desde muy niña, con el apoyo de su madre entró a varios concursos musicales, en donde no solo cantaba, sino que también le entraba a bailar. Después de algún tiempo, Anita se presentó con el mismísimo Benny Goodman para formar parte de su orquesta, pero el hombre de las grandes bandas se dio el lujo de rechazarla remplazándola por Peggy Lee.

Pero eso no le impidió a nuestra Querida Anita adquiriera el éxito, ya que un hombre más inteligente que Benny, la contrató en su orquesta, llevándola junto con él al éxito total. Nos referimos a Gene Kupa, que en 1941, junto con Anita y el trompetista Roy Eldridge formaron un trío logrando muchos éxitos tales como "Let Me Off Uptown", "Boogie Blues" y "Just a Little Bit South of North Carolina”.

Entre los 40 y 50 con la disquera Verve grabó alrededor de 20 discos, logrando tener tanta popularidad como Ella Fitzgerald y Frank Sinatra a pesar de su gran adicción por al heroína.

La hora jazz siempre tendrá presente a Anita O’day no solo para programarla en un programa, sino para tenerla como una preferida a escuchar mientras el programa también tenga vida.

20.11.06

El hombre piano con sabor a cuba


El 8 de diciembre de año 2003, Rubén González, uno de los mejores pianistas del siglo XX, fallecía a los 84 años de edad víctima de un fallo cardiorrespiratorio tras una larga enfermedad.
Este músico nació en Santa Clara el 26 de mayo de 1919, estudió música y Medicina antes de trasladarse a La Habana en 1940, donde se incorporó a diferentes agrupaciones musicales, entre ellas a la de los famosos Arsenio Rodríguez y Enrique Jorrín.
Saltó a la fama internacional de la mano del proyecto de Win Wenders y el músico estadounidense Ry Cooder con el nombre de la Buena Vista Social Club, que reunió a viejas glorias de la música cubana como Ibrahim Ferrer, Compay Segundo y Omara Portuondo.
Este proyecto se fundamentó con un documental que logró el premio a la mejor película de no ficción del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York y el disco que se grabó tras el éxito de la película logró un premio Grammy, en 1997.
González, conocido en medios musicales como "el hombre piano", era una primera figura de la orquesta del popular Cabaré Tropicana y trabajó en reconocidos grupos de la isla durante los años 40 y 50.
En una de las últimas entrevistas que concedió a la prensa, Rubén González reconocía que le habría gustado que el éxito le llegara en plena juventud, pero "más vale tarde que nunca".
Con Buena Vista, el músico grabó temas tan reconocidos como 'Siboney' de Ernesto Lecuona; 'Almendra' de Abelardito Valdés; 'Tres lindas cubanas', de Guillermo Castillo; y el 'Cumbanchero', de Rafael Hernández.
"Yo procedo de una generación de músicos que crearon las bases de la música de las décadas posteriores. En mi época, el pianista no era un simple acompañante, sino el líder, el instrumento que hace el ritmo en la orquesta, el que más cobraba después del director", recordaba en una entrevista con la agencia oficial cubana Prensa Latina.
Rubén González fue uno de los pocos exponentes cubanos del llamado "piano con mona" (a contratiempo), una especie de funky cubano que creó escuela para la música latina.
Tras su trabajo en Buena Vista, el guitarrista norteamericano Ry Cooder confesó que era "el mejor solista de piano que he oído en mi vida".

El jazz digital pachuqueño


En la ciudad de Pachuca, desde hace muchos años se fabrican programas radiofónicos para un público que gusta de géneros musicales como el jazz. Verónica Ituarte en 98.1, y muchos otros, han antecedido a la hora jazz. Pero a finales del siglo XX en una estación comercial, que parecía ser el nuevo rumbo de la radio en Pachuca, existió un programa llamado, “Jazz Digital”. Este programa contaba con un locutor de voz grabe, presentaba un jazz vanguardista y lleno de nuevos instrumentos electrónicos de la época, así como la nueva era musical que nacía con el nombre de New Age.

Edgar Carwhite o karwhite se llamaba el conductor del programa y, durante una hora, en Jazz Digital, resaltaba una frase elegante que le daba ese toque moderno al programa: “jazz digital, la vanguardia jazzistica internacional” y otras frases que hacían de la música y de la voz del conductor, un programa para gente sofisticada. El programa se transmitía en la estación Nueva Radio en el 106.1 de fm.

En la actualidad nada se sabe del autor de este programa, lo último que se supo de él, fue que era del distrito federal y que su verdadero negocio eran los zapatos o la ropa, mientras que el programa solo era un jobbie . Increíble, pero los años noventas, en una estación comercial, alguna vez se cultivo el jazz, con la esperanza de crear una nueva generación musical en Pachuca. ¿Alguna vez lo escuchaste?

Una pequeña opinión


Por: Jesús Ángeles
Hace algunos días, enviaron un correo electrónico al programa (lahorajazz@hotmail.com), en donde enviaron una pequeña imagen en contra de muchas cosas.

Primeramente, al gobierno de Felipe Calderón (FECAL), y lo más gracioso es que le ponen las manos sucias. Se imaginan hacerle caso a esta imagen, en no solo rechazar al nuevo gobierno, sino a todos los partidos políticos, sería algo así como echar a la basura a la revolución mexicana, que bueno, igual y esta ya se tiro desde que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la institucionalizó, pero no creo que ponerse en contra de todos los partidos sea lo más correcto para lograr el México que todos queremos.

Pero lo que más me sorprende, es que nos insita a dejar de ver a las televisoras TV Azteca, Televisa y CNN, como si fuera tan fácil dejarlas de ver. Es más fácil que un alcohólico deje de beber, un adicto al cigarro deje de fumar, a que un mexicano deje de ver algún programa de estas televisoras.

Es curioso pero Televisa, actualmente tiene un evento llamado “Espacio”. En el asisten miles de jóvenes mexicanos y del extranjero, solo para conocer la televisión desde otra perspectiva, y también para conocer otros lugares y echarse las chelas con los cuates y llevarse algunos recuerditos. Pero sobre todo, en este evento se les vende a los jóvenes la idea de la libertad de expresión, de poder opinar, para cambiar el rumbo del país, porque en nuestras manos, dicen ellos, esta el futuro de México.

Por favor, eventos como el Teletón, Espacio, y otros que no quiero recordar, son los verdaderos moustros publicitarios, que no les interesa rescatar las raíces de nadie, y que solo quieren llevarse un poco más de dinero a su bolsillo.

Lo lamentable, tal y como lo dice el cartel, es que sigamos enajenados con todo ello, y es porque quizás, solo quizás, la juventud mexicana caréese de nuevos ideales, nuevos lideres, y caemos con lo poco que nos llega en nuestras manos. Yo los invito, no precisamente, a que dejen de mirar Televisa, o que dejen de escuchar a Yahir. Más bien yo los invito a que busquen un nuevo ideal, que no nos quedemos con lo poco que nos llega, y que intentemos ver más allá de donde ven nuestros ojos, porque solo con la búsqueda de nuevos ideales, de nuevas esperanzas, con Televisa o sin Televisa, con Calderón o sin Calderón, podremos cambiar este país.
Muchas gracias por escribir a la hora jazz